Foto: Larry Chen
COLORADO SPRINGS, Colorado — El próximo 21 de junio, el automovilismo mundial volverá a dirigir su mirada hacia una de las competencias más espectaculares y desafiantes del planeta: la Pikes Peak International Hill Climb (PPIHC). Conocida mundialmente como la “Race to the Clouds” o “Carrera hacia las Nubes”, la prueba celebrará su edición número 104 reuniendo a 75 vehículos provenientes de seis categorías diferentes y pilotos de 11 países.
Ubicada en las Montañas Rocosas de Colorado, la legendaria subida de montaña representa uno de los mayores retos que puede enfrentar un piloto. Desde su punto de partida a 9,390 pies de altitud hasta la meta situada a 14,115 pies sobre el nivel del mar, los competidores deberán superar más de 4,700 pies de ascenso a lo largo de un recorrido de 12.42 millas y 156 curvas.
La acción comenzará a las 7:30 de la mañana, hora local, cuando el primer participante inicie su ascenso hacia la cima de una de las montañas más famosas del automovilismo mundial.
Más de un siglo de historia
La historia de Pikes Peak se remonta a 1916, cuando el empresario Spencer Penrose impulsó la creación de una competencia para promocionar la carretera panorámica recién construida hasta la cima de la montaña.
Desde entonces, salvo las interrupciones provocadas por las dos guerras mundiales, la carrera se ha celebrado cada año, convirtiéndose en la segunda competencia automovilística más antigua de Estados Unidos, únicamente superada por las legendarias 500 Millas de Indianápolis.
A lo largo de más de un siglo, la montaña ha construido su propia mitología, produciendo campeones, récords memorables y algunas de las historias más fascinantes del deporte motor.
El primer ganador fue Rea Lentz, quien triunfó en 1916 al volante de un Romano Demon Special. Décadas más tarde surgiría una de las dinastías más importantes en la historia de la prueba: la familia Unser.
La dinastía Unser y las leyendas de la montaña
Pocos nombres están tan ligados a Pikes Peak como los Unser. La familia acumula una impresionante cantidad de victorias en la competencia, comenzando con Louis Unser, quien logró nueve triunfos.
Posteriormente, Bobby Unser elevaría aún más el legado familiar al conquistar diez victorias absolutas entre 1956 y 1986, convirtiéndose en uno de los pilotos más exitosos en la historia del evento.
A estos éxitos se sumaron los triunfos de Al Unser, Al Unser Jr. y Robby Unser, consolidando a la familia como la referencia histórica de la montaña.
Incluso la cuarta generación continúa presente. Loni Unser debutó en la competencia en 2022, convirtiéndose en la duodécima integrante de la familia en competir en Pikes Peak.
De la grava al asfalto
Durante gran parte de su existencia, la subida se disputó sobre una superficie de grava que producía espectaculares nubes de polvo y derrapes constantes.
Sin embargo, en 2011 concluyó el proceso de pavimentación total del recorrido.
Lejos de disminuir el espectáculo, el asfalto incrementó significativamente las velocidades y elevó el nivel de exigencia para los pilotos, convirtiendo la prueba en un desafío aún más técnico y competitivo.
La evolución tecnológica también permitió que fabricantes internacionales encontraran en Pikes Peak un escenario ideal para demostrar sus capacidades.
Audi, Peugeot, Volkswagen y más recientemente Ford han utilizado la montaña como laboratorio de innovación y escenario para romper récords.
Simone Faggioli busca defender la corona
La edición 2026 contará con varios candidatos de peso para quedarse con el título de “King of the Mountain”.
Entre ellos destaca el italiano Simone Faggioli, ganador absoluto de la edición 2025. El piloto europeo intentará convertirse en bicampeón consecutivo y sumar otro capítulo a su exitosa trayectoria al volante de un Nova Proto NP01 Bardahl en la categoría Unlimited.
Faggioli llega como el hombre a vencer tras imponerse el año pasado en una versión acortada de la prueba debido a las condiciones climáticas.
Romain Dumas y Robin Shute buscan destronarlo
Uno de los nombres más respetados en la historia reciente de Pikes Peak es el francés Romain Dumas, doble ganador de las 24 Horas de Le Mans y propietario del récord absoluto de la montaña.
Dumas estableció la histórica marca de 7 minutos y 57.148 segundos en 2018 al volante del revolucionario Volkswagen I.D. R eléctrico, registro que continúa imbatido hasta la fecha.
El francés buscará su sexta victoria absoluta este año conduciendo un Ford Super Mustang Mach-E eléctrico, demostrando nuevamente el potencial de las nuevas tecnologías en competencias de montaña.
Otro serio contendiente será el británico Robin Shute, ganador en cuatro ocasiones entre 2019 y 2023. Shute estrenará el nuevo SendyCar V1 dentro de la categoría Super Unlimited y buscará sumar un quinto triunfo que lo acerque aún más a los grandes nombres de la historia.
Una batalla única en el automovilismo mundial
A diferencia de las carreras tradicionales, en Pikes Peak no existe tráfico en pista ni duelos rueda a rueda. Aquí la lucha es directa entre el piloto, la máquina y la montaña.
La reducción del oxígeno a medida que aumenta la altitud afecta tanto a los motores como a la capacidad física de los competidores, mientras que las condiciones climáticas pueden cambiar radicalmente en cuestión de minutos.
Precisamente esa combinación de velocidad, precisión, valentía y resistencia ha convertido a Pikes Peak en uno de los desafíos más respetados del automovilismo internacional.
Análisis del Editor
Pikes Peak continúa siendo una de las competencias más auténticas y espectaculares del deporte motor. Más allá de los avances tecnológicos y de la llegada de vehículos eléctricos cada vez más rápidos, la esencia permanece intacta: una lucha directa contra una montaña que no perdona errores.
La edición 2026 presenta una combinación perfecta de historia y modernidad. Figuras consolidadas como Simone Faggioli, Romain Dumas y Robin Shute representan el presente de la prueba, mientras que la participación de fabricantes y tecnologías de vanguardia sigue impulsando la evolución de este icónico evento.
Con 156 curvas, más de 4,700 pies de ascenso y una meta situada por encima de los 14,000 pies de altitud, Pikes Peak sigue siendo una de las mayores pruebas de habilidad, coraje y determinación en todo el automovilismo mundial.








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